¡Levántate y empieza a brillar!

 

¿Te suena la palabra “reeduca”? ¿Pues sabéis qué? Los adultos también podemos reeducarnos y sería genial que aprendiéramos a hacerlo.  ¡Reeduca tu cuerpo y reeduca tu mente! Piensa que has sido educado de una forma u otra, que esa forma te gustará más o te gustará menos… pero debes saber que tú puedes “reeducarte” en función de quién quieras ser, de los objetivos que te marques y de lo que quieras hacer con tu vida.

Hace unos meses, poco antes de crear psicología feliz, decidí cambiar mis hábitos alimentarios.  Toda la vida había tenido malos hábitos en la alimentación (había comido sin horarios y alimentos no adecuados como bollería, pizzas, fritos…) ¡Un desastre, lo sé! El por qué lo sé yo y lo entiendo pero ahora no es relevante, el hecho es que soy consciente, ya entiendo muchas cosas que antes no entendía, puedo cambiarlo y… ¡quiero cambiarlo!

Cambiar un hábito no es fácil, cuando nuestro cuerpo y nuestra mente están acostumbrados a actuar y pensar de una forma lo automatizan y ese hábito, con la repetición y el tiempo, va cogiendo una fuerza increíble hasta el punto que aunque conscientemente quieras cambiarlo… ¡cuesta mucho! ¡pero nunca te aferres a la palabra difícil para creer que es imposible, pues no son sinónimos! Así que me dije a mí misma… ¡María, a por ello! Di el primer paso, me conciencié del cambio que quería realizar y me empecé a visitar con una dietista, empecé a cuidarme, a ponerme horarios de comida y a introducir alimentos sanos en mi dieta, poco a poco no sólo voy consiguiendo todo lo que me propongo sino que eso me ha llevado a que vaya descubriendo una nueva afición para mí que os la explicaré en el próximo post, ¡La cocina de Psicología Feliz! 🙂

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Comer como lo hacía antes era lo que conocía, era lo que había vivido hasta ahora, era hacia donde tendían de forma automática mi cuerpo y mi mente… era mi “zona de confort” (vídeo 1).  Para producir el cambio que quiero pongo medios, voy a una dietista (necesitaba inicialmente buenos conocimientos sobre alimentación), me hago horarios, rutinas, me esfuerzo, me equivoco, me caigo y me levanto… ¡una y otra vez! Reconozco que me está costando mucho esfuerzo “reeducarme” pero, insisto, ¡difícil no es imposible! Poco a poco voy avanzando, me equivoco muchas veces pero lo más importante es que… ¡siempre me vuelvo a levantar con mucha fuerza y con mis objetivos claros! ¡Sé que mi vida será lo que yo quiera que sea! ¡Así que vuelvo y vuelvo a dirigirme hacia donde yo quiero! ¿Quizá te parece raro que hasta ahora no lo haya sabido hacer? ¿Qué no me haya sabido alimentar como es debido? ¿Que no hubiera probado hasta los 27 años, por ejemplo, un pimiento? ¡Puede ser! ¿Y qué más da lo que sea normal y lo que sea raro para el mundo? ¡Cada uno lleva su ritmo y cada uno tiene su vida! ¡Tú haz tus cambios, los cambios que quieras hacer en tu vida los has de decidir hacer tú, saber tú y entender tú, nadie más! Puedes cambiar hábitos, ideas, creencias, esquemas, conceptos, conductas… Los cambios que yo quiero hacer en mi vida, me los propongo y voy a por ellos, por raros que parezcan en el mundo, le encajen o no a la gente, les parezca que es pronto, que es tarde o que es raro, son cambios que yo quiero en mi vida así que voy a por ellos y pienso… “antes de juzgar mi vida o mi carácter, ponte en mis zapatos, recorre el camino que he recorrido, vive mis penas, mis dudas, mis carcajadas. Recorre los años que he recorrido y tropieza allí donde tropecé y levántate así como yo lo he hecho. Cada cual tiene su propia historia y entonces ahí podrás juzgarme”

¿Y tú? ¿qué cambios quieres hacer? ¿quién quieres ser? ¿qué quieres hacer con tu vida? ¡Piénsalo y dirígete hacia donde quieres!

En una ocasión, escuché a un conferenciante explicar cómo “reeducaba” a un caballo semental. Esta persona tenía varios terrenos con caballos donde estaban separados los sementales de las yeguas. Cada mañana montaba al semental más rebelde y lo llevaba a la zona donde estaban las yeguas… el semental se alteraba, se alborotaba, se alocaba, se iba de forma impulsiva e imperante hacia las yeguas… pero el conferenciante/jinete le decía… ¡Sooo! Le detenía, le paraba una y otra vez… las veces que hiciera falta hasta que el caballo le hiciera caso. Y así consiguió el objetivo que él quería: que no fuera hacia las yeguas.

Pues lo mismo sucede con tu cuerpo y con tu mente… tiende a lo que conoce, a lo que está programado de forma inconsciente, tiende a su “zona de confort”… ¡pero puedes reprogramarlo por difícil que parezca! El consciente sería el jinete y el inconsciente el semental ¡puedes hacer consciente tu inconsciente y dirigir tu vida hacia donde te marques! Puedes descubrir todo lo que quieras fuera de esa “zona de confort” a la que te has acostumbrado a vivir y decidir en qué “zonas” quieres quedarte y dónde y cómo quieres construir tu vida!

¡Levántate y empieza a brillar! ¡Descubre lo mucho que deslumbras!

¡La felicidad no se encuentra, se construye cada día!

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RECURSOS:

Aquí te dejo una serie de recursos para que puedas empezar a realizar esos cambios que quieres, ¡aprovéchalos!:

1-      Video “Zona de confort”: http://www.youtube.com/watch?v=oXoQicrQctw

2-   Os recomiendo leer el post que escribí de: “¿QUIERES SER FELIZ? SI QUIERES… ¡PUEDES!” Para entender a través de ejemplos prácticos cómo tendemos a ir hacia nuestra “zona de confort” sin darnos cuenta: http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/02/10/quieres-ser-feliz-si-quieres-puedes/

3-    Un recurso que a mí me ayuda mucho a seguir adelante y no “estancarme” cuando me “caigo” es leer el post que escribí de “LAS PIEDRAS DEL CAMINO…”: http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/04/18/las-piedras-del-camino/

4-    Para quienes quieran conocer más recursos y entender la base genética, neurológica y  biológica de la mente, les recomiendo la lectura del post  de: “¡EXISTE UNA VIDA MEJOR Y TÚ TAMBIÉN PUEDES TENERLA!” http://psicologiafeliz.wordpress.com/2013/06/05/existe-una-vida-mejor-y-tu-tambien-puedes-tenerla/

5-    Os dejo el vídeo de la corredora Heather Dorniden. Cuando lo vi en una conferencia no pude parar de llorar, me sentí muy identificada con ella  ya que es lo que cada día he hecho y sigo haciendo con mi mente… ¡reconducirla, reeducarla! Me equivoco y me vuelvo a equivocar, pues mi cabeza cada mañana tiende a ir hacia donde tiene el “hábito” de ir, me levanto tras cada caída, una y otra vez, la dirijo y la reconduzco las veces que haga falta hacia donde yo quiero, no hacia dónde va ella solita de forma inconsciente y automática. ¡Porque sé que existe una vida mejor y yo estoy yendo a por ella! ¡tú también puedes! ¡Puedes decidir qué quieres pensar, qué quieres creer, qué quieres sentir y qué quieres hacer con tu vida!

Este vídeo muestra muy claramente que si te caes… ¡te levantas! ¡cada segundo importa, cada momento es nuevo! ¡vuelves a intentarlo, y vuelves, y vuelves! ¡si estás vivo es que aún no es el final! ¡cada momento es una nueva oportunidad!

http://www.youtube.com/watch?v=NsOBaV_93yQ&list=HL1370517271

6-    Finalmente os dejo una canción que me ha acompañado toda la vida, caída tras caída, levantándome día a día… ¡una y otra vez! ¡y así llevo mi cara… pintada color esperanza! “Color Esperanza”, Diego Torres http://www.youtube.com/watch?v=na8oYEo0-yU

María Gilabert Hernando


7 thoughts on “¡Levántate y empieza a brillar!

  1. Bueno… me encanta!! Soy totalmente partidaria y creo firmemente que la buena alimentación, el ejercicio regular y el bienestar psicológico están muy estrechamente relacionados… el que lo hace, lo sabe, y el que no lo hace… que pruebe a experimentarlo!! Por eso también escribí en mi blog sobre alimentos, los buenos hábitos son formas de tratarse amablemente y es el primer paso para cambiar nuestro patrón de pensamiento y nuestro autoconcepto.
    Qué bien María… Me encanta el rollo que transmites en Psicología Feliz… primera vez que estoy tan enganchada a un blog, me identifico demasiado! vas a llegar muy muy lejos estoy segura!!! 🙂
    Rocío

    1. ¡Hola Rocío! ¡¡Muchas gracias! Sí, la verdad es que está muy ligada la buena alimentación, el ejercicio regular y el bienestar psicológico, ya no hace falta que como psicólogas digamos que miles de estudios lo confirman… si no que quienes lo hemos comprobado… lo sabemos!! 😉 Y quién no… ¡a probarlo! 🙂

      ¡Me alegra que te guste Psicología Feliz! Ya sabes que a mí también me gusta mucho tu blog y tu forma de pensar! 🙂 ¡Me encantó que me escribieras y que a partir de ahora vayamos a estar en contacto y a compartir muchas cosas más! 🙂

      Si vienes a Barcelona… ¡visita “obligatoria”! 😉

      ¡Un beso!

    1. ¡Muchas gracias, Ricardo! ¡Claro que sí, todos los momentos son el mejor momento para esforzarnos “harder than ever”!!! 🙂 ¡Me alegra mucho saber que, tengas la edad que tengas, tienes esta actitud! ¡A seguir así! 🙂

      ¡Un saludo! 🙂

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